| Estudios
sónicos y de impacto acústico
El ruido se ha convertido en uno de los problemas
importantes que en mayor o menor grado afectan a nuestra
sociedad. El tipo de vida actual (movilidad frecuente,
aumento del tránsito, etc.) hace que este contaminante
se extienda a un ritmo considerable.
La gestión ambiental del
ruido debe tener como finalidad que la actividad
antrópica en el territorio no genere niveles
que molesten o incomoden a las personas o los ecosistemas
naturales. Esta finalidad se consigue aplicando en
el territorio criterios de prevención, de control
y de saneamiento o reducción.
Los instrumentos legales reguladores que permiten
actuar sobre las actividades para que no generen molestias
de ruido a los habitantes son:
- las ordenanzas municipales de protección
contra el ruido
- la adopción de objetivos de calidad sonora
en las diversas figuras del planeamiento
- la normativa sectorial (normas básicas
de edificación, reglamento IIAA, normativa
sobre evaluación ambiental, etc.).
Los estudios
de impacto acústico, que se incluyen
en los estudios de impacto ambiental como un anexo,
se redactan según la Ley 16/2002, de 28 de
junio, de protección contra la contaminación
acústica.
El objeto de esta Ley es regular las medidas necesarias
para prevenir y corregir la contaminación acústica
que afecta a los ciudadanos y al medio ambiente, provocada
por los ruidos y las vibraciones, y establecer un
régimen de intervención administrativa
que sea aplicable a todo el territorio catalán.
Según el artículo 9 de esta Ley, los
ayuntamientos han de elaborar un mapa de capacidad
acústica con los niveles de inmisión
de los emisores acústicos a los cuales es aplicable
esta Ley, que estén incluídos en las
zonas urbanas, en los núcleos de población
y, si es el caso, en las zonas del medio natural,
al efecto de determinar la capacidad acústica
del territorio mediante el establecimiento de las
zonas de sensibilidad acústica en el ámbito
del municipio.
En los estudios de impacto acústico se realiza
una determinación de los niveles de inmisión
sonora en el ambiente exterior producida por los medios
de transporte, el vecindario, etc., mediante sonómetro.
A partir del análisis
acústico de la capacidad
del territorio y de la nueva infraestructura o actividad,
se evalua el impacto acústico
y se determinan les medidas
atenuadoras del emisor yi/o
del receptor.
En el caso de infraestructuras de transporte se calcula
también la previsión
sonora mediante métodos
de simulación que se aplican en función
de la IMD, el tipo de firme, la velocidada específica,
el % de vehículos pesados, la atenuación
según la distancia, etc. y a partir de esta
previsión se proponen medidas
correctoras para minimizar
el impacto acústico, como pueden ser, por ejemplo,
la instalación de pantallas acústicas.
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